Navigation
Revista Filipina
Segunda Etapa. Revista semestral de lengua y literatura hispanofilipina.
Verano 2021, volumen 8, n
úmero 1

BIBLIOTECA: autoras y autores de Guam
PDF: Cuatro poemas


CUATRO POEMAS



DAVID ATIENZA DE FRUTOS
Universidad de Guam

Guam, donde el tiempo descansa

Tapón coralino del Océano.
Tus aguas dormidas;
el tiempo cansado;
las noches tranquilas.

Hilo verde en azul perpetuo.
Tus ramas tupidas;
los días mojados;
tus playas vacías.

Galápago entumecido.
Tus blancas plumerias;
los cocos castaños;
tu calma alegría.



Un soldado en Umatac, Fuerte Soledad

Sólo, el soldado en su garita,
mira el océano de plata.
Nada sucede,
su corazón apenas palpita.

Si un barco apareciera,
si fuera del inglés, del enemigo,
cargaría los cañones;
gritaría ¡Por el rey!
y ¡boom!… dispararía.

Si un infiel se presentara
predicando sus infamias;
moriría o mataría,
por la Santa Virgen María.

El sol ya besa al océano,
sopla un viento distraído.
El soldado sigue solo;
en sus sueños consumido.

Han pasado veinte años,
y su espada no ha catado:
ni la sangre, ni las carnes,
ni el pecho del enemigo.

Morirá en sabanas blancas
como mueren sus vecinos;
llorado por tres mujeres
y por nada agradecido.



Una Mujer de Chuuk sentada bajo una palmera en Ipan Beach

La falda larga, la vida corta, los ojos secos.
Bajo la sombra de una palmera,
mira el océano.
Las lágrimas vertidas hacia dentro
se almacenan en su seno.
Allí maceran y se endulzan.
Clausuradas.
Las pasiones la abandonaron,
cuando perdió la inocencia.
Pero le queda el mar y sus frutos;
el niño en la orilla, la sal en los labios, la flor en el pelo.
No llora más, sólo espera.
Espera un día volver con sus ancestros.
Más allá de las olas,
donde está su cielo.



Un rosario por los muertos a la caída del sol

Si Yu'usungen'negge, Maria,
Reza una techa en chamorro.
Si Yu'usgaigeguiyaha'go,
Con las manos en las cuentas,
ya matuna i finanagumo,
con el muerto en sus recuerdos,
Santa Maria, nananYu'us,
ha llorado justo un año.
tayayuteham ni i manisao pago
Ya ha dejado que él se vaya,
yan i oran finatai-mami.
donde van los olvidados.
Amen.