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Revista Filipina
Segunda Etapa. Revista semestral de lengua y literatura hispanofilipina.
Verano 2021, volumen 8, n
úmero 1

BIBLIOTECA: autoras y autores de Guam
PDF: Dos poemas…


DOS POEMAS

CRAIG SANTOS PEREZ


During Your Lifetime, 2016

For Guam’s “Greatest Generation,” which refers to the generation of native Chamorros who died and survived the massacre of World War II on Guam, including my grandma, who is now 94 years old


You survived violent Japanese military
occupation and the bloody march
to Manenggon. You endured American

bombing, and felt the wounds of our island
stitched by barbed wire fences. You said
goodbye to the sons and daughters of Guam

as they donned uniforms and deployed
overseas. You hugged all your children
as they migrated, one by one, off-island.

You witnessed invasive beetles devour
half our coconut trees. You prayed
as diabetes and cancer diseased half

our relatives. You listened as English
endangered our language and snakes
silenced our birds. Dear grandparents,

I doubt if we’ll ever receive true reparations,
or sovereignty over our own nation. I
can’t count how many more body

bags will arrive with tough boxes and
folded flags. I’m not sure if our language
and birds will sing wild once again

beneath healthy coconut trees. And I
don’t know if all your children,
grandchildren, and great-grandchildren,

will ever return home, together, during
your lifetime, to show the abundance
that you will be survived by.


Mientras vivas, 2016
(Texto traducido por Andrea Gallo)

Para la "Gran Generación" de Guam, la generación de nativos chamorros que murieron y sobrevivieron a la masacre de la Segunda Guerra Mundial en Guam, incluyendo a mi abuela, que ahora tiene 94 años


Sobreviviste a la violenta ocupación militar
de Japón y a la marcha sangrienta
hacia Manenggon. Soportaste al americano

bombardeando y sentiste las heridas de nuestra isla
cosidas por vallas de alambre de espino. Dijiste adiós
a los hijos e hijas de Guam

mientras vestían uniformes y desplegaban hacia
ultramar. Abrazaste a todos tus hijos mientras
migraban, uno a uno, fuera de la isla.

Viste a los escarabajos invasores devorar
la mitad de nuestros cocoteros. Rezaste
cuando la diabetes y el cáncer afectaron a la mitad

de nuestros parientes. Escuchaste cómo el inglés
ponía en peligro nuestro idioma y las serpientes
silenciaban nuestros pájaros. Queridos abuelos,

dudo si alguna vez conseguiremos justas reparaciones
o la soberanía sobre nuestra propia nación. Yo
no soy capaz de contar cuántas mortajas más

llegarán en duras cajas tapadas por banderas
plegadas. No estoy seguro de si nuestra lengua
y nuestras aves volverán a cantar salvajes

debajo de lozanos cocoteros. Y yo
tampoco sé si todos tus hijos,
nietos y bisnietos alguna vez

volveremos a casa, juntos, a lo largo de
tu vida, para mostrarte la abundancia
para la que habrás sobrevivido.

Family Trees

Written for the 2016 Guam Educators Symposium on Soil and Water Conservation

1
Before we enter the jungle, my dad
asks permission of the spirits who dwell
within. He walks slowly, with care,
to teach me, like his father taught him,
how to show respect. Then he stops
and closes his eyes to teach me
how to
listen. Ekungok, as the winds
exhale and billow the canopy, tremble
the understory, and conduct the wild
orchestra of all breathing things.


2
“Niyok, Lemmai, Ifit, Yoga', Nunu,” he chants
in a tone of reverence, calling forth the names
of each tree, each elder, who has provided us
with food and medicine, clothes and tools,
canoes and shelter. Like us, they grew in dark
wombs, sprouted from seeds, were nourished
by the light. Like us, they survived the storms
of conquest. Like us, roots anchor them to this
island, giving breath, giving strength to reach
towards the Pacific sky and blossom.


3
“When you take,” my dad says, “Take with
gratitude, and never more than what you need.”
He teaches me the phrase, “eminent domain,”
which means “theft,” means “to turn a place
of abundance into a base of destruction.”
The military uprooted trees with bulldozers,
paved the fertile earth with concrete, and planted
toxic chemicals and ordnances in the ground.
Barbed wire fences spread like invasive vines,
whose only fruit are the cancerous tumors
that bloom on every branch of our family tree.


4
Today, the military invites us to collect
plants and trees within areas of Litekyan
slated to be cleared for impending
construction. Fill out the appropriate forms
and wait 14 business days for a background
and security check. If we receive their
permission, they’ll escort us to the site
so we can mark and claim what we want
delivered to us after removal. They say
this is a benevolent gesture, but why
does it feel like a cruel reaping?


5
One tree my dad never showed me is
the endangered
hayun lågu, the last
of which is struggling to survive in Litekyan
its only home. Today, the military plans to clear
the surrounding area for a live firing range,
making the tree even more vulnerable
to violent winds, invasive pests, and stray
bullets. Don’t worry, they say. We’ll build
a fence around the tree. They say this is an act
of mitigation, but why does it feel like
the disturbed edge of extinction?


6
Ekungok, ancient whispers rouse the jungle!
Listen, oceanic waves stir against the rocks!
Ekungok, i taotaoʻmona call us to rise!
Listen, i tronkon Yoga' calls us to stand tall!
Ekungok, i tronkon Lemmai calls us to spread our arms wide!
Listen, i tronkon Nunu calls us to link our hands!
Ekungok, i tronkon Ifit calls us to be firm!
Listen, i tronkon Niyok calls us to never break!
Ekungok
, i halom tano' calls us to surround
i hayun lågu and chant: “We are the seeds
of the last fire tree! We are the seeds of the last
fire tree! We are the seeds of the last fire tree!
Ahe’! No! We do not give you permission!”





Árboles familiares
(Texto traducido por Andrea Gallo)

Escrito para el Simposio de Educadores de Guam (2016) sobre la Conservación del suelo y el agua


1
Antes de entrar a la jungla, mi papá
pide permiso a los espíritus que habitan
dentro. Camina despacio, con cuidado,
para enseñarme, como le enseñó su padre,
cómo mostrar respeto. Luego se detiene
y cierra los ojos para enseñarme
cómo
escuchar. Ekungok, como los vientos
soplan e inflan las copas, hace temblar
el sotobosque y dirige la salvaje
orquesta de todas las cosas que respiran.


2
"Niyok, Lemmai, Ifit, Yoga ', Nunu", canta

en un tono de reverencia, invocando los nombres
de cada árbol, cada saúco, que nos ha proporcionado
comida y medicina, ropa y herramientas,
canoas y refugio. Como nosotros, crecieron en
vientres oscuros, engendrados por semillas se nutrieron
de la luz. Como nosotros, sobrevivieron a las tormentas
de conquista. Como nosotros, las raíces los anclan a esta
isla, dando aliento, dando fuerza para alcanzar
el cielo del Pacífico y florecer.



3

"Cuando tomes algo", dice mi padre, "tómalo con
gratitud, y nunca más de lo que necesites".
Me enseña la palabra "expropiación"
que significa "robo", significa "transformar un lugar
de abundancia en un principio de destrucción".
Los militares desarraigaron árboles con excavadoras,
pavimentaron la tierra fértil con hormigón y diseminaron
productos químicos tóxicos y minas terrestres.
Vallas de alambre de espino se extienden como invasoras enredaderas
cuyo único fruto son los tumores cancerosos
que florecen en cada rama de nuestro árbol familiar.


4
Hoy el ejército nos invita a erradicar
plantas y árboles de los alrededores de Litekyan
donde se ha programado la deforestación por inminente
construcción. ¡Completa los formularios apropiados
y espera 14 días laborales para la constatación
y el control de seguridad! Si recibimos su
permiso, nos acompañarán al sitio
para que podamos señalar y reclamar lo que queremos
nos entreguen después de la destrucción. Ellos dicen
que este es un gesto benevolente, pero ¿por qué
lo sentimos como una siega cruel?


5
Un árbol que mi padre nunca me mostró es
el
hayun lågu en peligro de extinción, el último
de los cuales lucha por sobrevivir en Litekyan,
su único hogar. Hoy los militares planean deforestar
el área circundante para un campo de tiro
haciendo que el árbol sea aún más vulnerable
a vientos violentos, plagas invasivas y extraviadas
balas. “No te preocupes”, dicen, “construiremos
una cerca alrededor del árbol”. Dicen que esto es un acto
de mitigación, pero ¿por qué se percibe
una perturbadora impresión de extinción?


6
¡
Ekungok, antiguos susurros despiertan la jungla!
¡
Escucha, las olas oceánicas se agitan contra las rocas!
Ekungok, i taotaoʻmona llámanos para que nos levantemos!
¡Escucha,
it ronkon Yoga’ nos llama a quedarnos firmes!
¡
Ekungok, i tronkon Lemmai nos llama a extender los brazos!
¡Escucha,
i tronkon Nunu nos llama a unir nuestras manos!
¡
Ekungok, i tronkon Ifit nos llama a seguir firmes!
¡
Escucha, i tronkon Niyok nos llama a no ceder nunca!
Ekungok, i halom tano ‘ nos llama a rodear al
i hayun lågu y cantar: “¡Somos las semillas
del último árbol de fuego! ¡Somos las semillas del último
árbol de fuego! ¡Somos las semillas del último árbol de fuego!
¡Ajá! ¡No! ¡No os damos nuestro permiso!