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Revista Filipina
Segunda Etapa. Revista semestral de lengua y literatura hispanofilipina.
Verano 2021, volumen 8, n
úmero 1

ARTÍCULOS Y NOTAS
PDF: Profundos lazos históricos…

PROFUNDOS LAZOS DE SANGRE:
LOS VÍNCULOS HISTÓRICOS
DE LAS MARIANAS CON FILIPINAS

FRANCIS X. HEZEL, S.J.
Micronesian Seminar

Traducción al español de Andrea Gallo

Resumen

Estudio de la presencia histórica y contemporánea de población del archipiélago filipino en el desarrollo y construcción del mundo humano de las islas Marianas. Se estudia el probable contacto protohistórico y la vinculación directa a raíz del establecimiento de una administración española durante siglos en ambos territorios, con un incremento migratorio durante el siglo XX tras las profundas transformaciones sufridas en los territorios de Micronesia.

Palabras clave: Marianas, Filipinas, Oceanía española, migraciones, contactos culturales.

Introducción
….Las islas Marianas y las Filipinas, considerando las distancias en el Pacífico, son ciertamente regiones vecinas. Los dos archipiélagos distan solo 2.000 kilómetros (unas 1.200 millas), aproximadamente a la misma latitud en el Pacífico occidental. El archipiélago de las Marianas consta de una docena de islas, dividido actualmente en dos entidades políticas, Guam y la Mancomunidad de las Marianas del Norte (Commonweath of the Northern Mariana Islands - CNMI), territorio mucho más pequeño y mucho menos poblado que Filipinas. Guam, en el extremo sur del archipiélago, tiene un área de 200 millas cuadradas y una población de 165.000 habitantes, mientras que las Marianas del Norte tienen cerca de 50.000 personas distribuidas en tres islas principales de la cadena volcánica. Aunque la relación entre Filipinas y las Marianas ha sido larga y continua, también ha sido interrumpida, de vez en cuando, por ciertos eventos curciales.
….Aunque esta relación ha sido difícil, e incluso conflictiva en ocasiones, Filipinas sin duda ha jugado un papel clave en el desarrollo de las Marianas desde los orígenes hasta la actualidad. Este artículo intenta explorar la influecia reiterada de Filipinas en su vecino oriental a lo largo de los siglos.

Primer asentamiento
….El primer asentamiento de las Marianas se remonta a hace unos 3.500 años, lo sabemos gracias a las significativas huellas encontradas en varios yacimientos arqueológicos. El grupo de islas fue colonizado por gente del mar que venía de algún lugar del sudeste asiático, casi con certeza miembros de la familia lingüística y cultural austronesia que se originó en Taiwán y finalmente se extendió por toda la zona. El punto de partida de los colonizadores siempre se ha considerado incierto, pero muchos han pensado que los primeros pobladores de las Marianas podrían haber venido de Sulawesi, una isla al este de Java.
….Sin embargo, en los últimos años los nuevos y numerosos conocimientos arqueológicos y lingüísticos ubican el punto de partida al norte de Luzón, en Filipinas. La excavación de nuevos yacimientos ha sacado a la luz muestras de una peculiar cerámica roja muy similar a las halladas en Luzón, hasta los patrones de diseño en el borde de las vasijas se corresponden. La ornamentación de conchas y abalorios también muestra sorprendentes similitudes con el material de los sitios arqueológicos en Filipinas1.
….La evidencia arqueológica descubierta en los últimos años está confirmada por datos lingüísticos. La familia de lenguas austronesias muestra una división temprana entre dos ramas diferentes, con la mayoría de las lenguas oceánicas derivadas de la rama oriental. La otra rama más antigua incluye el chamorro, el idioma que se habla en las Marianas, y todos los idiomas principales que se hablan en Filipinas. Los lazos entre el chamorro y las lenguas filipinas son ciertamente más estrechos que con otros grupos de islas de la región. “Actualmente la mayoría de los lingüistas reconocen a Filipinas como la fuente más probable del chamorro” concluye un artículo de un estudioso de esta lengua2. Sin embargo, existen hipótesis contrarias, como es el caso de dos lingüistas que sugirieron el centro o el norte de Filipinas como zona de origen del idioma, mientras que otro afirmó que los parientes más cercanos al idioma chamorro son el ilocano y el tagalo3.
….El análisis del ADN mitocondrial indica una relación genética entre las Marianas y Filipinas, a pesar de no demostrar vínculos más fuertes con Filipinas que con Indonesia. Pese a que los estudios de ADN apoyan la idea de fuertes lazos entre los dos archipiélagos sugeridos por los descubrimientos arqueológicos y los conocimientos lingüísticos, no permiten sacar conclusiones definitivas4.
….La migración desde el norte de Filipinas a las Marianas habría representado el viaje oceánico más largo realizado hasta ese momento: una travesía transoceánica de aproximadamente 1.200 millas sin islas de escala en el camino5. Un viaje cara al viento, pero favorecido por la corriente de Kuroshio. Se habría concretado en el primer asentamiento en esa amplia extensión del Pacífico que se conoce como Oceanía Lejana.
….Se asume que este primer asentamiento no se hizo en una sola incursión, sino a través del contacto repetido durante años. Se encontró rastro de aldeas costeras en Saipán, Tinián y Guam. La gente del mar que llegó a las Marianas se estableció en la costa, vivía en casas de madera montadas sobre pilotes y dependía en gran medida de los mariscos, las especies de peces pelágicos y otros recursos marítimos para alimentarse. Poseían cerámica decorada elaboradamente, herramientas de concha y piedra y varios tipos de adornos de la vida cotidiana y que enterraban con los muertos6.
….Estos primeros pobladores de las Marianas, gente del mar que inicialmente se estableció en la línea de costa de las islas, trajeron su propia cultura al nuevo hogar. Evidentemente, los aspectos culturales de estos primeros pobladores se fueron modificando enormemente a lo largo de los siglos en virtud también de movimientos migratorios posteriores provenientes de otros lugares. Fue especialmente la afluencia de otra ola de colonos, hace apenas mil años, que se asocia con la cultura de la Piedra latte, la que se desarrolló en las Marianas. Aun así, esos colonos iniciales de hace unos 2.500 años representaron un tipo temprano de sociedad y estilo de vida de la gente de mar, un tipo de sociedad que se convirtió en fundacional para las islas y que había llegado a las costas de las Marianas desde Filipinas.

Los primeros náufragos de los barcos europeos
….Tenemos muy pocos casos documentados, en los siglos pasados, de náufragos filipinos que llegaron a las Marianas, aunque un registro nos señala que personas de otros lugares llegaron a esas costas: Choco, un chino de Ternate que estaba en Guam cuando llegaron los primeros misioneros, fue uno de éstos. También hubo algunos malabarenses.
….Es posible que algunos filipinos estuvieran en alguno de los galeones que naufragaron frente a las Marianas: el San Pablo en 1596, el Santa Margarita en 1601 y el Concepción en 1639. Un sacerdote franciscano y varios soldados del San Pablo dejaron el barco y vivieron en tierra hasta la llegada de un galeón al año siguiente. Sabemos por el fraile Juan Pobre que los supervivientes del Santa Margarita, naufragados frente a Rota, fueron distribuidos por varias islas, y algunos pudieron haberse quedado después de que el sacerdote fuera rescatado por otros barcos siete meses después7. Varios tripulantes sobrevivieron al naufragio del Concepción frente a Tinián y pasaron algún tiempo en las Marianas. Uno de ellos, un filipino de nombre Pedro Ximénez que llevaba 30 años en la isla, reconoció a los misioneros a su llegada y poco después bautizó a su hijo de dos años8. Otros dos que habían vivido en las Marianas durante años, ofrecerían asistencia especial al líder de la primera misión cristiana para su obra evangelizadora en esas islas.

Participantes de la Primera Misión
….El contacto entre Filipinas y las Marianas se reanudó con la llegada del sacerdote jesuita Diego Luis de San Vitores en 1668, con el propósito de fundar allí la primera misión católica. San Vitores, que había pasado los seis años anteriores en la obra misional en Filipinas, ya había aprendido los conceptos básicos del idioma chamorro a través de los servicios de dos filipinos que habían vivido como náufragos en las Marianas durante veinte años9.
….Además de sus cinco compañeros jesuitas españoles, San Vitores trajo a diecinueve filipinos y una docena de criollos de México10. Estos asistentes laicos fueron una presencia significativa en las Marianas en el umbral de su primer contacto continuo con Occidente. Acompañaron a San Vitores y los demás sacerdotes sirviendo como catequistas y como parte de lo que San Vitores denominó su “Escuadrón Mariano”, o militia. Desde un principio, San Vitores reconoció que para que la misión fuera efectiva “otros deben adherirse... a nuestra empresa a modo de escolta, o mejor dicho, que sirvan de ejemplo de vida cristiana, que es la única defensa. entre estos pobres pueblos11.
….Estos catequistas hicieron más que acompañar a los sacerdotes a las aldeas, ofreciéndoles protección y asistencia para reunir a la gente para los servicios. A menudo recorrían la isla solos, instruyendo a los conversos y enseñando a los niños oraciones e himnos religiosos. Bautizaban a los que estaban en peligro de muerte, especialmente a los infantes, aun cuando comenzó a circular el rumor de que el agua bautismal vertida sobre sus cabezas era venenosa.
….Cuando estalló la violencia poco después de que comenzara la misión, estos catequistas estuvieron entre las primeras víctimas. En total, 26 de los 31 catequistas pioneros murieron de muerte violenta durante esos primeros años. Algunos de ellos: Hipólito de la Cruz (†1670), Damian Bernal y Nicolás de Figueroa (†1671) y Pedro Calungsod (†1672). Solo en los tres meses entre diciembre de 1674 y febrero de 1675, siete asistentes filipinos perdieron la vida12.
….El equipo original de catequistas fue prácticamente aniquilado a mediados de la década de 1670, víctima de las luchas intermitentes que estallaron entre el grupo misionero y la gente local que tenía motivos para estar resentidos con los extranjeros. Los filipinos y criollos a quienes San Vitores denominó su milicia no pudieron protegerle ni a él ni a ellos mismos de una muerte violenta, pero hicieron una contribución singular a la fundación de la iglesia en las Marianas. Estos hombres que formaron el “Escuadrón Mariano” y que dieron la vida al servicio de la misión no fueron reemplazados. En cambio, los catequistas filipinos dieron paso a las tropas filipinas.

Tropas filipinas
….En 1675, apenas un año después de la llegada de Damián Esplana, quien pronto se convertiría en su comandante y luego en gobernador civil de la nueva colonia, llegaron los primeros soldados para reforzar la guarnición13. Para entonces, el complejo misionero y el centro español en Agaña (Hagatna), el pueblo principal de Guam, habían sido rodeados por fuerzas chamorras hostiles. Se habían producido varias escaramuzas en Guam y otras islas de las Marianas y dos jesuitas y varios ayudantes de la misión habían sido asesinados. El recinto de la misión en Agaña se había fortificado posteriormente con una empalizada de madera para protegerlo de nuevos ataques. Claramente, a ojos de los españoles, había llegado el momento de proporcionar más que la militia nominal que San Vitores había reunido para ayudarlo en su trabajo. Había llegado el momento de que las tropas reales, bajo el liderazgo de un comandante español entrenado con 20 años de experiencia militar, protegieran los logros obtenidos14.
….En todo caso, la violencia en las islas solo se intensificó en los años siguientes. A medida que la fuerza militar se movía alrededor de Guam en un esfuerzo por capturar líderes de anillos hostiles y abrir aldeas a los misioneros, se generaron nuevos conflictos y se ofreció una nueva causa de resentimiento a los isleños que ya se oponían a los españoles. En un período de dos años, cuatro sacerdotes jesuitas más fueron asesinados. En represalia, las tropas marcharon sobre pueblos considerados hostiles e incendiaron casas y canoas. Pronto, la gente de la isla que simpatizaba con los misioneros se encargó de matar a los considerados rebeldes y presentar sus cabezas a los españoles15.
….Cada uno o dos años, el galeón español dejaba nuevas tropas militares para reforzar la guarnición. En 1675 veinte reclutas; en 1676 catorce; en 1678 treinta; y en 1680 veinte filipinos y un número no especificado proveniente de México16. En 1681, según se informa, había 115 soldados en las Marianas. Pero el número de tropas siguió aumentando, incluso cuando la población local disminuyó debido a las enfermedades infecciosas traídas a las islas por los españoles. En 1698, año que marcó el fin de las hostilidades, la guarnición contaba con 160 soldados17. El tamaño de la guarnición nunca creció mucho más allá de esto.
….La mayoría de las tropas probablemente eran reclutas de México, pero algunas sin duda eran de Filipinas. De hecho, se nos dice que había tres compañías de tropas en Guam, dos de ellas tropas “españolas” (provenientes principalmente de México) y una compañía de Filipinas (muy probablemente pampangos, quienes eran los reclutas favoritos para la soldadesca en las Marianas). Podemos suponer, entonces, que un tercio de la guarnición total era filipina, entre 50 y 6018.
….Estas tropas eran un grupo heterogéneo, mal pagadas ya que la asignación anual preveía salarios para no más de 60 hombres. En efecto, los soldados recibían solo un tercio del salario que deberían haber recibido. Pero los primeros gobernadores lograron persuadir a los hombres incluso con este dinero. Muchos de los soldados se casaron con mujeres locales y luego se retiraron del servicio militar porque no podían permitirse mantener a las familias con lo poco que recibían del gobierno19.
….El número de soldados que se casaron con la sociedad chamorra aumentó con los años. Según informes españoles había seis soldados casados en 1677, pero dos décadas después, en 1698, había 60 soldados casados sobre la guarnición total de 160 hombres20. Aunque no hay un desglose de este número por origen étnico, podemos suponer que 20 ó 30 de estos soldados casados eran de Filipinas.
….Los soldados retirados que se casaron con mujeres locales se habrían establecido rápidamente en la comunidad local, quizás no en la propia aldea de su esposa, como era la costumbre en las Marianas, pero ciertamente en la creciente y cada vez más compleja sociedad de Agaña, la capital de la colonia. Con el tiempo, algunas de estas antiguas tropas regresaron a las aldeas más pequeñas, donde fueron nombrados alcaldes, recaudadores de impuestos y ejecutores generales de la política colonial española en la aldea. Se les dio la responsabilidad de administrar la Hacienda Real, o las parcelas de tierra reales que fueron designadas para uso de la Corona en cada una de las aldeas. La autoridad de la aldea debía permanecer en manos de los jefes tradicionales, de acuerdo con la ley colonial española. Pero, la mayoría de las veces, los chamorros que deberían haber tenido el título de jefe encontraron que estaban sujetos a demasiada presión local para cumplir con estas responsabilidades de manera efectiva. Por lo tanto, se eligió a extranjeros para hacer el trabajo y, en muchos casos, esos extranjeros fueron militares retirados de Filipinas21.

Midiendo la influencia en números
….Como filipinos, la mayoría de ellos, una vez soldados, se casaron y se establecieron en la sociedad del pueblo, su número e influencia crecieron con los años. En 1710, año en que se realizó el primer censo en las Marianas, se contaron 417 personas nacidas en el extranjero en el grupo de islas22. Aunque no se especifica, el número de filipinos podría haber oscilado entre 60 y 8023. Para 1727, la fecha del siguiente censo completo, el número de filipinos podría no haber aumentado, pero su influencia relativa sí lo hizo, aunque solo fuera porque la población total había disminuido de 3500 a 280024.
….El siguiente censo, realizado en 1758, desglosa la población por grupo étnico (chamorro, español, filipino) por primera vez. La cifra para los filipinos se da como 431, un número que incluye no solo a los soldados nacidos en el extranjero (alrededor de 100 hombres) sino también a sus esposas y descendientes. Este número se compara con los otros recuentos: 504 “españoles” (en su mayoría criollos de México) y 1776 chamorros. Si vamos a utilizar este sistema de conteo, y representa un cambio significativo con respecto a la forma tradicional de contar matrilineales, el segmento filipino de la población habría sido del 16 por ciento.
….El tamaño de lo que se llama la población filipina creció con los mismos estándares durante décadas y en el siglo XIX. En 1800, las 1.234 personas designadas como filipinos representaban el 30 por ciento de la población total (4.060). En 1830, el porcentaje filipino de la población total de 6.490 era del 40 por ciento.
….Así, durante un período de 70 años, la porción filipina de la población de las Marianas creció del 16% al 40% del total. Durante el mismo período, el porcentaje de españoles / mestizos se mantuvo estable en torno al 20 por ciento, mientras que la participación de los chamorros cayó del 65 al 40 por ciento. Estos datos fueron utilizados a veces por los visitantes navales de las islas Marianas de principios del siglo XIX para demostrar la pérdida del chamorro de pura sangre; pero esperar encontrar una población “pura” en cualquier grupo de islas después de más de un siglo de contacto intensivo es una quimera. En cambio, estas cifras revelan el efecto de los matrimonios mixtos, especialmente el porcentaje de la población total afectada por él. Las cifras también proporcionan una medida del grado en que los filipinos se habían fusionado con la población de la isla, mezclándose con ella en lugar de reemplazarla.

Dilema del desarrollo
….¿Qué iba a hacer España con las Marianas en vista de su población drásticamente reducida y sus limitadas perspectivas económicas? Francisco Medrano, uno de los gobernadores anteriores, sugirió que la población fuera transportada a Filipinas, donde la gente podría recibir una mejor atención a un costo mucho menor para la Corona. Después de todo, cualquier esperanza de que las Marianas pudieran servir como puerta de entrada al resto del Pacífico estaba demostrando ser infundada. Eran demasiado pequeñas para realizarlo; no tenían riquezas que aportar; eran innecesarias incluso como parada de reabastecimiento de galeones. La propuesta de Medrano de enviar a la población a otra parte y cerrar las Marianas por completo se encontró con una fuerte oposición de los jesuitas y nunca se actuó. Sin embargo, el problema del desequilibrio de costos y beneficios de retener las islas estaba sin resolver.
….De vez en cuando, los gobernadores de las Marianas acudían a Filipinas en busca de ayuda para hacer que la economía de su isla fuera más productiva. Se buscó a los filipinos para ayudar a construir una economía más fuerte, no asumiendo el control de la producción, sino modelando prácticas agrícolas que pudieran ser adoptadas por chamorros. A partir de 1722, los gobernadores escribirían periódicamente a Manila solicitando que se llevaran a las Marianas a 100 familias filipinas, se les dieran tierras y se las animara a ayudar a mejorar la producción agrícola y así revertir la economía. Finalmente, en 1748, se dio curso a la solicitud. Las familias filipinas fueron seleccionadas y zarparon hacia las Marianas, pero nunca llegaron. El barco se hundió y todos los que estaban a bordo desaparecieron. Después de esto, el plan se abandonó silenciosamente de una vez por todas.

Cambio de orientación
….A principios del siglo XIX, las Marianas pivotaron aún más bruscamente hacia el oeste por la fuerza de las circunstancias. El imperio colonial de España se estaba reduciendo rápidamente. Con los movimientos de independencia entre las antiguas colonias españolas en América Latina, la visita anual de galeones a Guam se interrumpió en 1825. El subsidio anual de España se había detenido durante varios años incluso antes de eso, y cuando se restableció el subsidio, su montante se redujo considerablemente. Con la finalización de la carrera de galeones, el evento anual que se había celebrado en Guam durante los últimos dos siglos y medio, todo contacto español con las Marianas pasaría ahora por Filipinas en lugar de Acapulco. Esto seguiría siendo cierto hasta el final del siglo y el fin del dominio español.
….El tráfico de barcos desde Filipinas fue limitado y no hubo una migración masiva de esas islas a las Marianas. Sin embargo, el cambio brindó la oportunidad de evaluar las similitudes culturales. Historiadores como Florentino Rodao notan muchas características culturales compartidas por los dos grupos isleños en ese momento: el pasatiempo favorito de las peleas de gallos, la ubicuidad de los bolos o machetes, los estilos de vestimenta especialmente entre las mujeres y la costumbre común de poseer dos hogares (uno el pueblo y otro el rancho). El autor también señala las similitudes en los modelos políticos y organizativos, especialmente la unidad conocida como barangay en Filipinas. La sugerencia de que estas características culturales fueron importaciones culturales directas a las Marianas desde Filipinas durante esta época podría haber sido dudosa. Pero sus observaciones subrayan las características compartidas de los dos grupos, algunos de los cuales fueron indudablemente productos de la colonización española, mientras que otros pueden haber tenido sus raíces en un pasado mucho más profundo.

Invitados temporales
….Durante la primera mitad del siglo XIX, Guam recibió un flujo constante de visitantes de otras partes del mundo. Hubo comerciantes de beche-de-mer y visitas de balleneros incluso antes de la llegada de los comerciantes de copra a finales de siglo. Exploradores navales europeos de diferentes naciones, especialmente Francia, Gran Bretaña y Rusia, se dirigieron a las Marianas durante el mismo período. Con la terminación de la carrera de galeones y la necesidad de encontrar otros medios de apoyo, las Marianas no podían permanecer tan aisladas del mundo exterior como lo habían estado durante el siglo anterior.
….Mientras tanto, Filipinas comenzaba a reevaluar su estatus colonial y a reunir apoyo para la independencia que ya habían alcanzado casi todas las colonias españolas en América Latina. En todo el mundo resonaba el clamor por la libertad nacional. A medida que el movimiento independentista se recuperaba en Filipinas, las autoridades españolas parecían decididas a aferrarse a lo poco que quedaba de su imperio global.
….En 1858, el gobernador de Filipinas, por orden real de establecer una prisión en las Marianas, envió a 63 presos a Guam, donde un antiguo edificio de cuarteles se convirtió en prisión. Los convictos pronto fueron enviados de regreso a Manila, pero las Marianas se convertirían en una colonia penal durante las últimas décadas del dominio español.
….Después del motín de Cavite de 1872, comenzó la avalancha. Numerosos filipinos acusados de ponerse del lado de los líderes del levantamiento fueron condenados al exilio y enviados a Guam. Durante los siguientes cinco años, 1.200 deportados desembarcaron en Guam, tantos que hubo que enviar a unos 500 a Saipán para su asentamiento. Como no había una prisión lo suficientemente grande para contener a tantos hombres, y en cualquier caso, les habría resultado difícil encontrar una salida de la isla, a los deportados se les permitió vivir entre la gente de la isla.
….La mayoría de los deportados fueron repatriados después de que el monarca español los perdonara en 1876, pero un pequeño número de los militares convictos de Filipinas permanecieron en la isla una vez cumplidas sus sentencias. Como muchos habían hecho antes que ellos, se casaron con mujeres locales y se asimilaron a la comunidad local chamorra. Pero no se acomodaron tan silenciosamente como otros lo habían hecho en el pasado; compartieron con otros sus nociones radicales de "derechos nativos". Tales ideas se pusieron en práctica cuando, en 1884, la milicia local asesinó al gobernador como primer paso en un plan para liberarse del dominio español. Esta insurrección fue sofocada rápidamente, varios miembros de la milicia local juzgados por el asesinato y 31 fueron condenados a prisión mientras que otros cuatro fueron ejecutados por su participación en el asesinato.
….Una vez más, en 1896, después de que se sofocara otra insurrección contra los españoles en Filipinas, más de un centenar de los involucrados en el levantamiento fueron desterrados a Guam. Muchos de ellos habían pasado un tiempo en la isla antes y confiaban en que podrían escapar fácilmente del antiguo cuartel que servía como prisión. Sin embargo, cuando lo intentaron, se encontraron con una ráfaga tras otra de disparos de rifle de la milicia local. Al final, 80 murieron y 40 más resultaron gravemente heridos en lo que fue el peor derramamiento de sangre en tres siglos.
….Incluso cuando España estaba entregando sus islas a los Estados Unidos después de su derrota en la Guerra hispano-americana, se estaba produciendo un último encuentro entre chamorros y sus vecinos filipinos. En 1899, una fuerza conocida como Macabebes, tropas de pampangos conocidas por su lealtad a España, fue enviada a Saipán para perseguir a los revolucionarios filipinos que habían permanecido en las Marianas después del exilio de su tierra natal. Los varios cientos de soldados nunca encontraron a los revolucionarios que perseguían, pero ejercieron una enorme presión sobre los recursos de Saipán durante los varios meses que permanecieron en la isla. Los residentes de Saipán debieron sentirse aliviados cuando la fuerza y su comandante se vieron obligados a abandonar la isla cuando Alemania asumió el control de las Marianas del Norte.

Después de la salida de España
….Después de la Guerra hispano-americana, España se vio obligada a entregar sus colonias en Filipinas y las islas Marianas como premios de guerra, poniendo así fin a más de tres siglos de dominio colonial en el primero y más de dos siglos de dominio en el segundo. Guam fue entregada a los Estados Unidos para convertirse en la más nueva de sus adquisiciones recientes, casi todas adquiridas en los diez años anteriores. Las Marianas del Norte, junto con la colonia española en las islas Carolinas, se vendieron a Alemania por 25 millones de pesetas. En años posteriores, las Marianas del Norte pasarían a Japón y luego a Estados Unidos, en ambas ocasiones como conquistas de guerra. El final de la guerra hispanoamericana, por lo tanto, marcó no solo la conclusión del dominio colonial español en el Pacífico, sino también la partición de las Marianas en dos entidades políticas. Esta división se ha prolongado hasta nuestros días.
….Desde el fin del dominio español en Filipinas y las Marianas, la interacción entre los dos grupos de islas ha continuado, pero Estados Unidos ha reemplazado a España como intermediario entre ellos. Durante un tiempo, Estados Unidos continuó la práctica del gobierno español de exiliar a los filipinos, especialmente a los presos políticos, a Guam. El más notable de ellos fue Apolinario Mabini, que vivió en Guam desde 1901 hasta 1903 antes de regresar a Filipinas. Siguió habiendo exiliados poltícos esporádicamente que iban a Guam junto con un pequeño número de asalariados y trabajadores cualificados. Sin embargo, en general, el flujo de Filipinas a Guam durante los años anteriores a la guerra fue modesto, mientras que no existió en las Marianas del Norte.
….El verdadero boom comenzó al final de la Segunda Guerra Mundial. La población de Guam se duplicó entre 1945 y 1950 cuando las fuerzas estadounidenses participaron en la limpieza de la isla y ampliaron sus bases militares. Filipinas, la principal fuente de mano de obra para este esfuerzo, envió 8.000 ingenieros y trabajadores de la construcción a Guam. La afluencia de trabajadores de Filipinas se detuvo en unos pocos años debido a las protestas locales contra la mano de obra extranjera barata, pero no pasó mucho tiempo antes de que se reanudara el flujo de Filipinas. Entre 1970 y 1990, el número de migrantes en Guam casi se duplicó, de 37.000 a 70.000, de modo que al final de ese período los migrantes superaban en número a los isleños locales. No todos estos inmigrantes eran de Filipinas, por supuesto, pero muchos lo eran.
….Posteriormente, la demanda de mano de obra cualificada (contables, comerciantes, médicos y enfermeras) siguió creciendo a medida que la población de la isla se disparaba, incluso cuando los jóvenes guameños se iban en gran número para buscar trabajo en Estados Unidos. Con la explosión de la nueva industria turística y la apertura de varios hoteles nuevos en Guam y las Marianas del Norte durante los decenios de 1970 y 1980, miles de personas fueron reclutadas en Filipinas para ocupar nuevos puestos. Hoy en día, los 50.000 filipinos que viven en Guam representan alrededor del 30 por ciento de la población total. Esto representa otra infusión de población en una sociedad isleña que ha absorbido a los filipinos en su propia población muchas veces antes.
….La relación entre las Marianas y Filipinas persiste hasta el presente, a pesar de las tensiones que pueden surgir de vez en cuando en Guam y en las Marianas del Norte. Las formas particulares en las que se manifiesta esta relación pueden cambiar de una época a otra. Las bases militares estadounidenses pueden ampliarse en Guam, dependiendo de lo que suceda con las bases existentes en Filipinas. La solicitud de trabajadores capacitados de Filipinas puede cambiar de un conjunto de habilidades a otro dependiendo de las condiciones económicas y las necesidades laborales en Guam. Sin embargo, persiste el entrelazamiento entre las dos antiguas colonias españolas.

Conclusión
….La persistencia de esta interacción en el tiempo se debe a algo más que a la proximidad geográfica. La proximidad cultural entre los dos grupos de islas también ha jugado un papel importante, aunque generalmente no declarado, en esta larga relación. En este artículo hemos tratado de explorar las diferentes dimensiones de esta relación tal como se ha desarrollado a lo largo de los siglos.
….Hemos visto que las Marianas han estado estrechamente vinculadas a Filipinas desde el principio, es decir, desde el primer asentamiento del grupo de islas hace tres milenios y medio. Poco después de la llegada de los austronesios a Filipinas, estos marinos partieron para fundar la primera población en las Marianas. Por tanto, la cultura, el idioma y los genes de los dos archipiélagos han estado íntimamente relacionados desde los tiempos más remotos. Los rastros de la relación se pueden detectar fácilmente en las características sociales y culturales de ambos lugares.
….Al comienzo del primer contacto intenso entre las Marianas y Occidente a fines del siglo XVII, la gente de Filipinas jugó un papel importante en la mediación y facilitación de este encuentro. Los filipinos constituían aproximadamente la mitad del equipo misionero que acompañó a los primeros jesuitas a fines del siglo XVII mientras establecían la iglesia en las Marianas. Como estos catequistas fueron asesinados durante los primeros enfrentamientos hostiles con las fuerzas de la isla, el ejército se expandió para proteger la misión en peligro. Con el tiempo, muchos filipinos, tal vez un centenar, que habían servido en el ejército, se casaron con mujeres chamorras y finalmente se establecieron en la vida del pueblo con sus esposas chamorras. Así, los filipinos tenían una fuerte presencia en el mismo momento en que la gente de las Marianas comenzaba a asimilar la cultura española.
….En otras ocasiones, durante finales del siglo XVIII y principios del XIX, los gobernadores de las Marianas acudieron a Filipinas en busca de ayuda para desarrollar un modelo viable para la producción agrícola en las islas. Esto no siempre produjo los resultados esperados, pero aún así el tamaño y la influencia del segmento filipino de la población de las Marianas creció de manera constante durante este período. A mediados del siglo XIX, los matrimonios filipino-chamorros y su progenie representaban casi la mitad de la población de la isla. Solo podemos asumir que esto habría tenido su propio impacto en el estilo de vida de la población local.
….Luego, a fines del siglo XIX, a medida que el espíritu revolucionario crecía en Filipinas, un número sin precedente de filipinos fueron enviados a las Marianas como deportados. Estas deportaciones desencadenaron algunos de los incidentes más notables de ese período, incluida una fuga fallida de la cárcel que resultó en más asesinatos de los que la isla había visto en dos siglos. A la mayoría de los exiliados se les permitió regresar a Filipinas, pero muchos otros permanecieron para establecerse en Guam y aumentar la presencia filipina allí.
….La última mitad del siglo XX ha sido testigo de otra gran afluencia de filipinos a Guam y las Marianas del Norte para ayudar en la reconstrucción de las islas después de la guerra, proporcionar la mano de obra necesaria para el rápido crecimiento de la industria turística y ayudar a la reconstrucción de la isla después de los frecuentes tifones que han devastado Guam y Saipán.
….Podemos concluir, entonces, que esta relación entre los dos grupos de islas, fundada en lazos genéticos y culturales muy tempranos, fue reforzada con el tiempo por los contactos entre los dos pueblos. Como hemos visto, esto fue particularmente visible en las Marianas, donde en momentos críticos durante su historia posterior al contacto, la gente de Filipinas jugó un papel influyente en la precipitación y mediación de las fuerzas culturales. Sin embargo, a pesar de todo eso, las Marianas han conservado su distinción cultural y lingüística. A pesar del impacto que la sociedad filipina ha tenido en las Marianas a lo largo de los años, no ha erosionado este carácter distintivo. Por otra parte, la relación entre los dos grupos de islas no tiene por qué ser muy visible hoy, aunque solo sea porque los lazos entre ellos están enterrados profundamente en el torrente sanguíneo.

_______________________
1   En los últimos años han aparecido numerosas publicaciones sobre el trabajo arqueológico realizado en las Marianas y las conclusiones que de él se derivan. Para una descripción general consultese Mike T. Carson, First Settlement of Remote Oceania: Earliest Sites in the Mariana Islands, Nueva York, Springer, 2014.
2   “Most linguists currently favor the Philippines as the most likely source for Chamorro” (p. 923), Hsiao-chun Hung et alt., “The First Settlement of Remote Oceania: The Philippines and the Marianas,” Antiquity, 2011, núm. 85, pp. 909-926.
3   Ibidem; y Scott Russell Tiempon I Manmofo’na: Ancient Chamorro Culture and History of the Northern Mariana Islands, Saipán, Division of Historic Preservation, 1998, p. 75.
4   Mike T. Carson, First Settlement of Remote Oceania, loc. cit., p. 115.
5   Paul Rainbird, The Archaeology of Micronesia, Cambridge, Cambridge University Press, 2004, p. 85.
6   Estas características culturales, comúnmente aceptadas por los arqueólogos, se encuentran expuestas en muchos artículos aparecidos en los últimos años. Véase por ejemplo Mike T. Carson, First Settlement of Remote Oceania, op. cit., pp. 98-102.
7   Para un resumen de estos primeros contactos y sus impactos se pueden ver Scott Russell, Tiempon I Manmofo’na: Ancient Chamorro Culture and History of the Northern Mariana Islands, op. cit., y Glynn Barratt, The Chamorros of the Mariana Islands: Early European Records, 1521-1721, Occasional Historical Papers Series, No. 10. Saipán, Division of Historic Preservation, 2003.
8   Esto se puede leer en Rene Lévesque, History of Micronesia: A Collection of Source Documents, 20 vols., Québec, Lévesque Publications, 1992-2002, vol. 4 y en Francis X. Hezel, When Cultures Clash: Revisiting the ‘Spanish-Chamorro Wars’, Saipán, Northern Marianas Humanities Council, 2015, p. 9.
9   Francisco García, The Life and Martyrdom of the Venerable Father Diego Luis de San Vitores, Translation edited by James A. McDonough, SJ. Guam, Micronesian Area Research Center, University of Guam, 2004, p. 138. El libro de García, aunque pretende ser una biografía del fundador de la misión, también incluye una narración de los acontecimientos en la historia de la misión hasta 1681.
10   Para informaciones sobre los antecedentes de los filipinos elegidos para servir en esta misión, consúltense Rene Lévesque, History of Micronesia: A Collection of Source Documents, op. cit., vol. 4 p. 392 y Augusto de Viana, “Filipino Natives in the Seventeenth Century Marianas: Their Role in the Establishment of the Spanish Mission in the Islands” en Micronesian Journal of the Humanities and the Social Sciences 2004, vol. 3, mums. 1-2, pp. 19-26 y Augusto de Viana, In the Far Islands: The Role of Natives from the Philippines in the Conquest, Colonization and Repopulation of the Mariana Islands, 1668-1903, Manila, Universidad de Santo Tomás, 2004. En su libro, Viana rastrea la influencia de los filipinos en las Marianas a lo largo de todo el período colonial español.
11   Cita original: “Others ... must be added to our company by way of an escort, or better said, to serve as examples of Christian living, which is the only defense among these poor peoples”, Rene Lévesque, History of Micronesia: A Collection of Source Documents, op. cit., vol. 4, p. 393.
12   Francisco García, The Life and Martyrdom of the Venerable Father Diego Luis de San Vitores, op. cit., p. 247-249.
13   Ibid., p. 435.
14   Francis X. Hezel, When Cultures Clash: Revisiting the ‘Spanish-Chamorro Wars’, loc. cit., p. 34.
15   Para una breve descripción de este período y las primeras fuentes, consúltese ibid., pp. 37-44.
16   El número de efectivos para esos años mencionados se encuentra en Francisco Garcia, op. cit., pp. 435, 453, 479 y 497.
17   AGI: Filipinas 95, “Carta del arzobispo de Manila al rey de España”, 18 de enero de 1698, f27.
18   Fr. Bustillo, carta del 30 de mayo de 1686, en Rene Lévesque, op. cit., vol. 8, p. 583.
19   La situación de los militares en las Marianas se resume en Francis X. Hezel, From Conquest to Colonization: Spain in the Mariana Islands 1690-1740, Saipán, Division of Historic Preservation, 2000, pp. 34-35. Para una descripción más detallada, consulte pp. 32-36 de este mismo volumen.
20   Sobre el aumento de los matrimonios mixtos entre las tropas, ver el P. Xaramillo, informe anual 1679-1680, en Rene Lévesque, op. cit., vol. 7, p. 319.
21   Francis X. Hezel y Marjorie Driver, “From Conquest to Colonization: Spain in the Mariana Islands 1690-1740” en Journal of Pacific History 1988, vol. 23, núm. 2, pp. 137-155.
22   Las cifras del censo a lo largo del siglo extraídas aquí se copiaron de los registros del gobierno español en Guam y se registraron en Louis de Freycinet, Voyage autour de monde... pendant les annees 1817, 1818, 1819, et 1820, Paris, Pillet Aine, Part 1: History, vol. 3, 1839, 331ff. Un resumen general de las cifras aparece en traducción al inglés en Rene Lévesque, op. cit., vol. 19, pp. 344-367. El número de extranjeros en 417 en 1710 se encuentra en la p. 20, Tabla 2 en Jane Underwood, “Population History of Guam: Context of Microevolution” en Micronesica 1973, vol. 9, núm. 1, pp. 11-44.
23   El tamaño de la población filipina podría haber sido tan alto como 100 en 1710. Esta estimación se basa en el número de filipinos que sirven en la milicia y el número de soldados retirados que aún viven en la isla. Esta estimación se basa en la cifra de 417 extranjeros en total; véase Jane Underwood, “Population History of Guam…”, loc. cit., p. 20.
24   Para las cifras del censo de 1727, consulte AGI: Ultramar 561, leg 20, texto traducido en Rene Lévesque, op. cit., vol. 13, pp. 17-45
25   Véase AGI: Fil 480, también en Rene Lévesque, op. cit., vol. 14, 183ff.
26   Cifras encontradas en ibid., vol. 19, pp. 347-367.
27   Francis X. Hezel y Marjorie Driver, “From Conquest to Colonization...”, op. cit., p. 151.
28   Ibid., p. 155.
29   Esto se encuentra resumido en Robert F. Rogers, op. cit., p. 86.
30   Florentino Rodao, Pacific Islands: the Spanish Legacy, Madrid, Lunwerg, 1998, p. 31.
31   Ibid., p. 38.
32   Robert F. Rogers, op. cit., 2011, p. 95.
33   Ibid., p. 96.
34   Robert F. Rogers, op. cit. (ed. 1995), p. 96.
35   Ibidem.
36   Ibid., p. 100.
37   Don A. Farrell, History of the Mariana Islands to Partition, Saipán, CNMI Public School System, 2011, p. 321.
38   La Samoa americana se agregaría a la lista de colonias americanas dentro de unos años.
39   Francis X. Hezel, Strangers in Their Own Land: A Century of Colonial Rule in the Caroline and Marshall Islands, Honolulú, University of Hawaii Press, 1995, p. 95.
40   Clarisa G. Quan, “Filipinos on Guam” en Guampedia ˂https://www.guampedia.com/filipinos-on-guam/˃, 2010.
41   Jane Underwood, “Population History of Guam…”, loc. cit., pp. 33-34. Véase los datos de la población en la tabla 7.
42   Clarisa G. Quan, “Filipinos on Guam”, loc. cit.,
43   Ibidem.