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Revista Filipina
Segunda Etapa. Revista semestral de lengua y literatura hispanofilipina.
Invierno 2019, volumen 6, n
úmero 2

BIBLIOTECA Y ACTUALIDAD



ENTREVISTA CON
JEROME HERRERA, TRADUCTOR DE
EL PRINCIPITO AL CHABACANO

NOVE PATANGAN
Traducción del inglés por Enrique Manzano

Pasé la mayor parte de mi adolescencia en mi ciudad natal, en la ciudad de Dipolog en Zamboanga. Allí conocí a diferentes personas que hablaban diferentes idiomas, entre los cuales se encontraba, y encuentra, el chabacano. Aunque puedo hablar sólo algunas palabras en chabacano, este idioma me habla de la cultura y la identidad de las personas. Así que cuando encontré una noticia sobre la versión recién traducida en chabacano de El Principito, obra emblemática de Antoine de Saint-Exupery en 1943, sentía curiosidad sobre el hombre detrás de este trabajo.

NP: ¡Hola, Jerome! Entre todos los libros del mundo, ¿por qué elegiste traducir El Principito? ¿Crees que la historia de El Principito es relevante hoy en día?

JH: Por extraño que parezca, encontré El Principito tan sólo en 2013, en un tiempo oportuno de mi vida, en que empecé a preocuparme de “los asuntos de grandes consecuencias”. El libro me ayudó a ver la vida de una manera muy diferente a la que estaba acostumbrado. Espero que (la versión traducida), El Diutay Principe, pueda conmover a la gente que la lea en su lengua materna como lo hizo conmigo.
….Sí, diría que es mucho más relevante hoy en día que cuando se publicó por primera vez. Vivimos en un mundo obsesionado con algo “instantáneo” y la humanidad ha perdido el arte de forjar amistades. Es por eso que con toda la tecnología que nos rodea, que se supone que nos hace estar conectados, muchas personas se encuentran precisamente solas.

NP: ¿Por qué elegiste traducirlo al chabacano? ¿Cuánto tiempo te demoró terminar de traducir el libro?

JH: El chabacano es mi lengua materna y está cerca de mi corazón. Además, ocupa un sitio especial en el campo lingüístico porque es una de las pocas lenguas criollas de base española en todo el mundo, así como un de los criollos más antiguos que existen.
….Realicé esta traducción por amor a la lengua chabacana, y también por respeto. No lo traduje solamente para decir que lo hice, o para que mi currículum o mis credenciales se vean mejor. La idea de hacer esta traducción me la presentaron en 2013, pero sólo empecé a traducirlo con seriedad durante el último trimestre del 2017. Esta obra es un verdadero trabajo de amor. No tiene precio. Ni siquiera todas las estrellas en el cielo pueden compensar la cantidad de tiempo y esfuerzo que se ha hecho para hacer realidad este libro.

NP: ¿Cuáles fueron los desafíos a los que te enfrentaste al traducir El Principito?

JH: El primer desafío fue sin duda la ortografía. Si bien el gobierno de la ciudad de Zamboanga ha hecho una recomendación de que todas las palabras en chabacano se deletreen etimológicamente, no se han establecido reglas y limitaciones específicas que aclaren esa regla general. No está claro cuán etimológicamente puro o qué tan cerca de la lengua original se quiere que sea la ortografía. Así, decidí crear un sistema de escritura única rodeando la regla general ortográfica prescrita por el gobierno local.
….Otro desafío está en las palabras que no decimos directamente o que no tienen una traducción directa en chabacano; un ejemplo es la palabra “digerir”. Tuve que pensar en una manera indirecta de decir esa palabra. Por supuesto, la alternativa sería siempre usar su equivalente en español, pero decidí mantenerlo a lo mínimo, principalmente en las áreas en que el texto se presenta poético o figurativo. Quería que el chabacano en el libro fuera una verdadera representación del idioma en nuestro tiempo, no una versión idealizada.

NP: ¿Cuáles fueron los desafíos más grandes que encontraste en la autoedición del libro?

JH: Si decides autopublicarte, tienes que hacerlo todo por ti mismo. Después de terminar la traducción, me di cuenta de que era sólo la mitad de la tarea. Quedaba todavía el diseño del libro, la portada, así como la edición y corrección de pruebas. Ya que estas cosas cuestan mucho dinero, decidí averiguar sí podía hacerlas por mí mismo.
….Por suerte, dispongo de mucho tiempo libre que dediqué a estudiar cómo diseñar portadas y libro. Mi familia y mis amigos me ayudaron a corregir y editar el libro. También me costó mucho negociar con las imprentas, porque no sabía qué significaba el libro de papel 70 y otros términos técnicos como C2S. Así que tuve que hacer muchas averiguaciones antes de que me tomaran en cuenta.

NP: ¿Qué pretende lograr El Diutay Principe?

JH: El proyecto empezó como un pasatiempo. La idea de publicar la traducción sólo llegó más tarde, cuando me di cuenta que, al hacerlo, podría ser bueno para la lengua chabacana. Espero fervientemente que El Diutay Principe se convierta en lectura preeminente en lengua chabacana, y que ayude en gran medida a que el chabacano se convierta en el futuro en un idioma escrito y estandarizado. También espero que este libro cree conciencia sobre el idioma chabacano en Filipinas y en todo el mundo para legitimar y elevar su prestigio. Inshallah, será el comienzo de una larga lista de libros publicados en chabacano.
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